El limón sigue siendo un producto que capta la atención del mercado, más allá de la coyuntura de precios, de producción o de comercialización. En tiempos de crisis, los inversores se vuelven más conservadores y, generalmente, se inclinan a cubrir sus capitales a través del dólar. Sin embargo, hay diversificación y una visión de que el panorama puede modificarse en el mediano plazo. En ese contexto, Latin Lemon logró colocar Obligaciones Negociables, bajo el régimen para pequeña y mediana empresa (PyME), por un total de U$S 2,7 millón (monto de emisión), aunque recibió ofertas (a valor nominal) por un total de U$S 33,37 millones de 52 interesados, lo que implica un voto de confianza del mercado hacia la actividad citrícola.

Las Obligaciones Negociables (ON) son instrumentos de deuda emitidos por empresas, que pueden comprarse y venderse todos los días hábiles en el mercado. Se trata de un activo de Renta Fija, que también se lo conoce como bono corporativo, y al que se puede acceder con pesos o dólares.

La colocación de Latin Lemon, organizada por Balanz Capital y la asesoría local de Amauta Inversiones Financieras, se ejecutó con una tasa de interés del 0%, con una duración a dos años y medio, y al tipo de cambio inicial de $ 152,53 por dólar. La sobredemanda de las ON ha posibilitado que la tasa sea cero porque en el mercado se percibe una mayor inclinación hacia el sector agro, frente al escenario de expansión que esta actividad puede alcanzar en el tiempo. Con estos instrumentos, los inversores intentan cubrirse de la devaluación. Para la empresa, en tanto, este proceso le implica contar con mayor capital para ampliar la producción y también expandir la unidad de negocio, como complemento del financiamiento bancario.

Latin Lemon es una empresa citrícola que se especializa en la producción de limones de exportación de fruta fresca y en la elaboración de sus productos industriales; aceite esencial, jugos concentrados, cáscara deshidratada y otros derivados. Su volumen de molienda industrial es de 75.000 toneladas/año, con un packing de capacidad de 3.000.000 de cajas de exportación (55.000 tn/año) de limón fresco, donde además de exportar y comercializar la fruta provenientes de sus campos, presta servicios a terceros, ocupando el primer lugar como empresa empacadora de limón fresco de la Argentina. “Creemos que el sector tiene futuro y que hay que sostenerlo en una economía con ventajas competitivos, a pesar de que la macroeconomía nacional no ayuda”, afirmó a LA GACETA Pedro Omodeo, presidente de la compañía. Más allá de esa situación, la empresa duplicó la capacidad instalada en su planta fabril.